Control de plazos judiciales: evita errores y gana seguridad en tu procedimiento
¿Por qué los plazos judiciales son tan críticos?
Porque en el proceso judicial no hay botón de deshacer. Saltarte un plazo puede suponer perder el derecho a presentar un recurso, contestar una demanda o incluso ejecutar una sentencia.
En derecho, el tiempo no solo cuenta… manda.
Por eso, tener un buen sistema de control de plazos marca la diferencia entre avanzar con seguridad o vivir al borde del susto.

¿Qué son los plazos judiciales y cómo se computan?
Un plazo judicial es el tiempo legalmente establecido para realizar una actuación procesal: presentar un escrito, interponer un recurso, subsanar un defecto, etc.
Algunos puntos clave:
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Los días se cuentan hábiles, excepto cuando expresamente se dice lo contrario.
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No se incluyen sábados, domingos ni festivos (tanto nacionales como autonómicos o locales).
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El plazo comienza al día siguiente de la notificación o actuación que lo genera.
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Si el último día es inhábil, se traslada al primer día hábil siguiente.
Ejemplo real: si recibes una notificación el 5 de julio y tienes 5 días hábiles, el plazo vence el 12 de julio (si no hay festivos locales de por medio).
¿Qué errores son los más frecuentes al gestionar plazos?
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Confundir días naturales con hábiles.
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Olvidar festivos locales o autonómicos.
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No tener en cuenta la hora de la notificación.
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Creer que “si se presenta al día siguiente no pasa nada”.
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No controlar los plazos cuando hay varios procedimientos abiertos.
Un fallo en cualquiera de estos puntos puede hacer que se declare extemporáneo tu escrito, lo que a veces es irreversible.
¿Qué herramientas existen para controlar plazos?
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Calendarios judiciales oficiales.
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LexNET + software de gestión de expedientes (Sudespacho, IURISLEX…).
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Sistemas de alertas automatizadas y CRM jurídicos.
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Control humano constante.
Pero como bien sabes… ninguna herramienta sustituye al ojo humano de un profesional que revisa y verifica.
El papel del procurador en el control de plazos
Aquí es donde entramos nosotros.
En Esquer y Asociados nos encargamos de:
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Anotar cada plazo judicial desde el momento de la notificación.
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Calcularlo correctamente, teniendo en cuenta calendario judicial, localidad y tipo de procedimiento.
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Enviar recordatorios y avisos, tanto al cliente como al abogado, para que nada se escape.
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Presentar el escrito dentro de plazo, con tiempo suficiente para resolver cualquier imprevisto.
Somos el sistema de seguridad jurídica del despacho.
¿Qué puede pasar si se te pasa un plazo?
No es por asustar, pero la lista es seria:
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Pérdida del derecho a contestar una demanda.
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Inadmisión de un recurso.
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Caducidad de una ejecución.
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Imposibilidad de subsanar un defecto formal.
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En casos graves: responsabilidad patrimonial por mala praxis.
El control de plazos judiciales no es solo una cuestión de organización, es una cuestión de responsabilidad.
En un entorno legal tan exigente como el actual, delegar esta función en un procurador profesional te ahorra tiempo, errores y sustos.
En Esquer y Asociados, no solo vigilamos los plazos: vivimos pendientes de ellos. Porque tu procedimiento no se puede permitir una sola fecha fuera de control.
Llámanos al 965 30 44 30 o visítanos en nuestra oficina en calle Obispo Rocamora, 13, 03300 Orihuela, Alicante.
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